Rotura fibrilar: síntomas y tratamientos

Mar 3, 2023 | Blog

Rotura fibrilar: síntomas y tratamientos

La rotura fibrilar es uno de los tipos de lesiones musculares más comunes al realizar un esfuerzo físico exigente, siendo este un malestar muy usual en personas que realizan actividades físicas intensas o deportes de alto impacto. Esta lesión puede llegar a ser dolorosa y causar múltiples síntomas en la zona afectada. A continuación, te explicaremos detalladamente cuáles son sus principales síntomas y cómo es posible tratar este tipo de lesión.

Síntomas de la rotura fibrilar 

Una rotura fibrilar se origina cuando una o más fibras musculares se rompen debido a una sobrecarga o un esfuerzo excesivo. Los síntomas pueden variar drásticamente según el grado de lesión. Por ello, te mostraremos los diferentes grados de la rotura fibrilar con sus respectivos síntomas:

1. Rotura de primer grado

La rotura fibrilar de primer grado es la lesión más usual de todas, así como la de menor gravedad. Por lo general, esta se llega a producir cuando se lleva mucho tiempo sin hacer actividades físicas o cuando se eleva el esfuerzo físico de una forma exagerada y repentina. Se trata de una lesión menor en la que solo se rompen unas pocas fibras musculares en dimensiones microscópicas.

Entre sus síntomas, produce un dolor leve, pero molesto, llegando a intensificarse si se trata de volver a hacer un esfuerzo físico. También, puede generar la pérdida de movilidad de la zona afectada y una reducción leve de la fuerza en los músculos más cercanos.

2. Rotura de segundo grado

Una rotura fibrilar de segundo grado es una lesión moderada en la que se rompen mayores cantidades de fibras musculares. Es común que se lleguen a generar hematomas intramusculares e incluso que se pueda apreciar la rotura muscular desde el exterior a través de una leve deformidad o apariencia hinchada.

Los síntomas más frecuentes incluyen dolor moderado, hinchazón, leves deformidades y una mayor debilidad en el músculo afectado y sus tejidos aledaños.

3. Rotura de tercer grado

Una rotura fibrilar de tercer grado ya se trata de un caso más grave cuando ya existe una rotura parcial y considerable de las fibras. La lesión es considerada grave porque las fibras del músculo llegan a separarse parcialmente, existiendo el riesgo de una rotura total. 

Entre los síntomas de este grado de lesión, se incluyen el dolor intenso, hinchazón importante, deformidades visibles y una debilidad significativa en el músculo afectado.

4. Rotura de cuarto grado

La rotura de cuarto grado se trata del caso menos común, pero a la vez del más grave. Esta se trata de la rotura completa del músculo, en donde las fibras se separan en dos partes mientras sus extremos se retraen. 

Cuando se llega a este grado de lesión, se presentan síntomas de dolores intensos y una incapacidad de movilidad casi total. Una rotura de cuarto grado solamente es tratable mediante cirugía para reparar los extremos del músculo afectado.

Tratamiento para la rotura fibrilar

Es fundamental que cualquier persona con sospecha de haber sufrido una rotura fibrilar acuda a un médico especialista para recibir un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado. A excepción de la rotura fibrilar de cuarto grado, existen diversos tratamientos para recuperar la movilidad del músculo y estimularlo en función al tipo de lesión. Te mostraremos cuáles son los tratamientos más recomendados:

1. Tratamientos caseros

El tratamiento inicial para una rotura fibrilar de grado leve incluye la aplicación combinada de los métodos de reposo, aplicación de hielo en la zona, compresión y elevación. Esto implica descansar el músculo afectado, aplicar hielo para la hinchazón y el dolor, usar vendas de compresión y elevar la zona afectada para reducir la hinchazón.

Sin embargo, solo son recomendados como soluciones paliativas para la reducción del dolor momentáneamente y para lesiones leves. Siempre será recomendado acudir a un especialista para que evalúe la zona a tratar y los métodos a aplicar.

2. Analgésicos

Para aliviar el dolor, se pueden tomar analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno o el paracetamol. Estos son utilizados como complementos a un tratamiento que regenera las fibras afectadas y no como un tratamiento definitivo.

3. Fisioterapia

La fisioterapia es recomendada como un tratamiento definitivo para la estimulación de la musculatura afectada y la regeneración de las fibras rotas. Mediante ejercicios de fortalecimiento y movilidad, la fisioterapia ayuda a mejorar la flexibilidad, fortalecer los músculos afectados y prevenir futuras lesiones.

Es importante recordar que todo tipo de lesión muscular debe ser evaluada por un médico para determinar el mejor plan de tratamiento. Si deseas una evaluación profesional para poder proceder con un tratamiento, en nuestra Clínica fisioterapia Kine podemos ayudarte.

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